jueves, 19 de junio de 2014

CAPÍTULO 1 ( 1º parte)

            -¡Eh, mirad! ¡Está abriendo los ojos! - Exclama alguien sorprendido.

            -No puede ser cierto. La dosis que le habíamos suministrado de anestesia era para que permaneciera más tiempo inconsciente mientras acabamos de operarla.
            
             No sé si acabo de oír bien, pero me parece que están hablando de que ha habido algún contratiempo en la operación. Un momento, ¿cómo que una operación? No puede ser cierto. No obstante, por momentos las figuras que hay a mi alrededor se  están haciendo mucho más nítidas.
            
             Me hallo en una sala de operaciones, conectada a máquinas muy extrañas que ni siquiera sé su nombre. Hay muchas personas  a mi lado, expectantes, indecisas, voces que rompen el silencio. Todos ellos  van vestidos de la misma forma: mascarillas y gorros en la cabeza, guantes de  látex blancos (algunos con manchas de sangre) y batas verdes. En el techo hay un gran foco cegador que me impide ver claramente el rostro de toda aquella gente desconocida.
            
             Millones de preguntas empiezan a formarse dentro de mi cabeza, pero a ninguna puedo hallar,  por el momento, respuesta. ¿A qué toda aquella gente? ¿Por qué parece que acabe de despertarme de un sueño profundo? ¿Por qué hay una tela verde bajo de mi cabeza que me impide ver mi cuerpo? ¿Por qué hay  instrumentos quirúrgicos manchados de sangre? ¿Por qué estoy conectada a tantas máquinas?
            
              La cabeza está a punto de estallarme en mil pedazos. Unas manos me acercan una mascarilla. Todo empieza a darme vueltas y vueltas. Comienza nublárseme la vista de tal forma que acabo viéndolo  todo de color negro. Con más intensidad escucho un pitido ensordecedor que me resulta muy familiar.


CONTINUARÁ....