lunes, 16 de febrero de 2015

CAPÍTULO 2 ( 1º parte )


            -¿Me estás tomando el pelo?  Porque no veo normal lo que te ha ocurrido esta mañana. Nunca te ha sucedido nada de eso.

            - Ya lo sé Caitlyn. Estoy preocupada. Ojalá te estuviese tomando el pelo. 

            - Bueno lo importante es que ahora estás bien y más fresca que una rosa. –Me dijo Caitlyn mientras me daba un abrazo. 

            Caitlyn es mi mejor amiga, nos conocemos desde que íbamos a la guardería. Siempre me ha ayudado en todo lo posible y sé que  estará a mi lado, pase lo que pase y viceversa. O por lo menos siempre lo hemos prometido y de momento lo seguimos cumpliendo.

            Para mi punto de vista, su físico y su carácter están muy relacionados. Aunque ella lo niegue, sabe que es verdad. Posee un cuerpo que muchos desearían tener. Mide alrededor del metro setenta y cinco; es delgada y bien proporcionada. Sus ojos son de color pardo, lo que le dan un toque exótico a su mirada.  Tiene una sonrisa deslumbrante enmarcada por unos labios carnosos. No obstante, lo que más me gusta de su físico es su cabello. Lo tiene de un color fuego además, le cae en ondas hasta la mitad de la espalda. Su pelo y su mirada le proporcionan un aspecto indomable y valiente; tal y como es ella. Aunque también posee un lado cariñoso y tierno que sólo comparte con sus seres queridos.

            Muchas veces le he comentado que podría ganarse la vida como modelo, pero ella suele acabar enfadada. Dice que no busca agradar a los demás con su apariencia, lo único que busca es sentirse bien consigo misma. A demás afirma que vivimos en una sociedad donde  los estándares de belleza están muy explotados y la mayoría de la población  no cumple esos requisitos. Las modelos  solo las valora  la sociedad por su estética y no por su forma de ser. La verdad es que tiene razón en estos aspectos.

            Mi amiga es muy inteligente. Durante tres años consecutivos su media de final de curso era de matrícula de honor, pero al año siguiente no pudo continuar con sus perfectas calificaciones porque el  profesor de historia le había puesto un nueve de nota final, todo a causa de no que no pudo asistir a clase unos días  por haber estado unos días enferma y que según él se  había relajado en su asignatura.  Todo su esfuerzo en el ámbito  académico y en intentar obtener unas notas excelentes es porque desde pequeña ya tenía claro cuál iba a ser su futuro. Ingeniera aeronáutica como su padre. Su habitación es el reflejo de su vocación, siempre ha estado repleta de imágenes de aviones y una gran infinidad de libros relacionados con la aeronáutica.
           
            -Gracias por tu apoyo.- Le dije al mismo tiempo que intentaba sonreír, pero no pude.

            -No pongas esa cara, que no es el fin del mundo. Ya verás cómo hoy vas vivir un día estupendo, te lo aseguro. Y cuando te vayas a dormir intenta soñar con cosas bonitas. ¿Por qué no sueñas por ejemplo que nos toca la lotería? Por lo menos así podríamos invertir el dinero en alguna cosa de provecho. -No pude contener la risa después de su comentario.

            -Ojalá pudiese yo misma elegir  lo que sueño. La verdad es que intento dormirme pensando en cosas bonitas y relajantes, pero después todo se torna en una pesadilla o en sueños inverosímiles.  Creo que sería un gran logro para mí en estos momentos poder dormir más de cuatro horas seguidas.

            -Eso no lo debes hacer, necesitas descansar. ¿Cuánto tiempo crees que puedes seguir así? Si normalmente en época de exámenes son muy estresantes por la falta de sueño y sobrevivimos a base de cafeína.  Por cierto, felicidades.

            -Gracias Caitlyn por acordarte de mi cumpleaños. - Las dos nos fundimos en un gran abrazo.

            -¿Pensabas que me había olvidado de una fecha tan importante?- Me miró un instante y se dio cuenta que había sido la primera en acordarse de mi aniversario. Su cara mostraba una mezcla  de decepción y alegría.- Nadie se ha acordado, ¿verdad?

            -Nadie, ni mis padres, ni mi hermana, ni los compañeros de clase;  pero no pasa nada. No me gustan las celebraciones y con todo el lío del sueño hasta yo misma me había olvidado. Mis cumpleaños siempre vienen acompañados de malos presagios como tres exámenes para ese día, incidentes que terminan con extremidades escayoladas, objetos perdidos o sucesos por el estilo. Así que este año he decidido que no quiero celebrar que soy un año más mayor.

            - Hija, hoy te has levantado melancólica y gruñona. Alegra esa carca de mustia. Que diecisiete años no se cumplen todos los días. Hay una cosa que me acaba de encajar en este rompecabezas que es tu vida - me dijo Caitlyn un poco desconcertada.

            -¿Qué pieza no te encaja?  Si todo está muy claro: mi vida es un desastre. No tengo todavía coche propio y mis padres sólo me dejan conducir si voy con un adulto responsable.

            -No exageres que tu vida es un desastre porque hay personas que viven una situación muchísimo peor. Pero no nos desviemos del tema principal. ¿Te has fijado en la reacción de tu madre?  Ha sido un poco extraña, ¿no crees?

            -Ya, lo sé, nunca se había comportado de ese modo.- Siempre he sido el ojito  derecho de mi madre, hasta que nació mi hermana y ella ocupó mi lugar. Pero hasta ese momento creía todo lo que le contaba. Incluso cuando creía ver sombras de personas que me observaban dormir, ella venía a mi rescate y dormía el resto de la noche conmigo mientras me mecía entre sus brazos. Después del nacimiento de Sophie, creé unos vínculos más fuertes con mi padre. Pero esa mañana mi madre no  nos había creído. También estaba muy tranquila con sus papeles, cuando la susodicha es una persona que ama el orden y la limpieza y le dicen que se ha ensuciado algo.

            -A mí me parece que tu madre sabe más de lo que os ha hecho creer. Yo pienso que  oculta algo. Además se ha olvidado de tu cumpleaños,  no es muy típico en ella que todos los años te despierta con el desayuno en la cama con una gran sonrisa.


            -Supongo que soy muy mayor para ese tipo de celebraciones. Me imagino que si no ha dicho nada sería porque estaba mi hermana pequeña y lo más probable es que no haya querido asustarla. Esta noche hablaré con ella en privado. Porque...

CONTINUARÁ...

1 comentario:

  1. A vore si escrius mes a menut que ja se te tirava de menos guapa!

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